No basta con señalar que una atención pudo ser deficiente y que después ocurrió un daño. Debe establecerse una conexión suficiente entre la actuación u omisión cuestionada y el daño reclamado.
El perito considera la evolución clínica y otras explicaciones posibles, como enfermedades previas, riesgos del procedimiento o acontecimientos posteriores. Los récords anteriores y posteriores al evento pueden ser tan importantes como los del día principal.
Identifique todos los proveedores y fechas relacionados, sin asumir que el último profesional que atendió al paciente es necesariamente responsable. Una investigación completa debe considerar información que apoye y que contradiga la sospecha inicial.
La respuesta para su situación depende de los hechos y los documentos. Una consulta no suspende términos legales ni garantiza que la oficina acepte el caso.
Fuentes de referencia
First Circuit · No. 20-1937, pp. 5–7 · Medical negligence and expert evidenceLas normas deben leerse en su contexto. Esta explicación puede requerir actualización y revisión individual.